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Trinchar las carnes no deja de tener sus riesgos: desde salpicar con la salsa o con el aceite hasta tirarle algún trozo de la pieza a algún invitado. Por eso, si no lo has hecho nunca, lo más aconsejable es que practiques unos días antes del convite. Si entre los invitados se encuentra algún amigo inglés, cédele la tarea de trinchar. Lo aceptará encantado porque es el mayor honor que se le puede hacer a un británico en la mesa: dejar que trinche la carne.
- Consejos clave:
Tipo de corte. La forma más corriente es trinchar perpendicularmente al sentido de las fibras musculares, teniendo en cuenta que si la fibra es corta, es más fácil de masticar. Se continua cortando y separando las alas. A continuación , cortamos los muslos, sujetando bien con el tenedor trinchante e introduciendo el cuchillo hasta partir las articulaciones. La pechuga se divide haciendo un corte por el medio y desprendiéndola de los huesos. Finalmente, se parte la pechuga con unas tijeras.
Manera de trinchar. Al trinchar hay que procurar no hundir el tenedor trinchante. Además de que hace feo, se escapan los jugos y la carne no resulta tierna.
El grosor del corte. El grosor del corte dependerá del gusto de los comensales. Las lonchas finas hacen que la carne sea más tierna. Si la carne está poco hecha, las lonchas más gruesas estarán más tiernas.
El reposo . Antes de servir la carne , la pieza debe reposar unos 10-15 minutos para que asienten los jugos.
- El material necesario:
Para trinchar un asado no pueden faltar los siguientes elementos. Un cuchillo ancho bien afilado, un tenedor trinchante de tres púas grueso y de consistencia, un afilador y una tabla de corte.
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