Estos terrenos abandonados, situados en el sur de la provincia de Lugo y Ourense, podrían convertirse en zonas útiles, en poco tiempo, fertilizados con el abono procedente de las explotaciones de porcino y avícolas de las zonas. Coren acaba de presentar a la Xunta de Galicia un proyecto para recuperar los montes quemados y terrenos comunales abandonados, convirtiéndolos en zonas de pastoreo para vacas de razas autóctonas en peligro de extinción. Estos montes gallegos, podrían convertirse en poco tiempo en terrenos útiles, fertilizados con los abonos procedentes de las explotaciones que Coren tiene de porcino y avicultura en la provincia ourensana. Abonos, purines y gallinazas que por sus composiciones naturales cubrirían las necesidades de estos terrenos, acelerando el proceso de recuperación de los mismos. El proyecto de Coren cuenta ya con un proyecto piloto del departamento veterinario de la cooperativa con un rebaño de más de 200 cabezas de ganado en la zona de Maus de Salas, en Ourense, donde rebaños de vacas cachenas están desarrollando una doble labor en apoyo del medio natural: por una parte la recuperación de una zona hasta la fecha inservible convirtiéndola en productiva, así como realizando una labor en defensa de los montes y de su propia raza. Una labor en la que el equipo de Coren, peritos agrónomos y veterinarios, lleva trabajando siete años, y que supone el complemento perfecto para hacer posibles dos actuaciones rentables: la reconversión de estos montes en terrenos fértiles gracias a los abonos propios de las granjas gallegas y la apuesta por una crianza en libertad de estas vacas autóctonas, entre ellas la cachena (que conviven a la perfección en estas zonas hasta ahora deshabitadas por una fisonomía, baja estatura, amplios cuernos y fuerte estructura, adaptada al terreno rural gallego). Un pastoreo en libertad que podría suponer también una fórmula para erradicar los incendios naturales que asolan estas zonas gallegas, al limpiar las mismas vacas el terreno que actualmente se encuentra llenos de matorrales y vegetación que suponen un riesgo en la época de verano, como se ve año tras año. Este novedoso proyecto viene a reforzar la politica que Coren siempre ha defendido en una apuesta por una alimentación sana y que desarrolla en la producción del Pollo de Corral y el ecológico, alimentados de una forma natural y criados al aire libre. Una apuesta por pintar de verde la cooperativa ourensana como un proyecto de futuro que trata de marcar una mayor diferencia en el sector de la alimentación. |